Minería: Argentina tiene una oportunidad histórica y cifras récord, pero necesita estabilidad macro y mejoras legales
De acuerdo a un informe de Invecq, la minería exportó más de 6.000 millones de dólares en 2025, récord histórico, con una suba del 70% en una década. Si se dan las condiciones políticas, económicas y legales adecuadas, se podría exportar más del triple. La introducción de aclaraciones en la Ley de Glaciares, basadas en criterios científicos y la verificación en el terreno, así como el fortalecimiento del rol provincial en el control y la evaluación de impacto ambiental y la apertura al comercio, son algunas de las reformas necesarias para el crecimiento de esta industria.
La minería argentina atraviesa una etapa clave, con avances concretos y un potencial de crecimiento que podría ubicar al sector entre los principales motores de exportaciones, empleo y desarrollo regional del país. Un informe elaborado por la consultora económica Invecq, analiza el estado actual de la actividad y las condiciones necesarias para transformar los recursos disponibles en proyectos productivos de largo plazo.
El estudio destaca que, si bien en los últimos años la minería alcanzó récords históricos en exportaciones y consolidó su rol en economías regionales, el nivel de desarrollo sigue siendo bajo en relación con el potencial geológico del país. La brecha entre recursos y producción posiciona a la Argentina frente a una oportunidad estratégica, pero también frente al riesgo de no capitalizarla si no se generan condiciones adecuadas.
EL SECTOR MINERO EN NÚMEROS
– Pese a mostrar avances recientes, el sector minero sigue muy por debajo de su potencial. Según el informe, en 2025 las exportaciones mineras superaron los 6.000 millones de dólares, el nivel más alto de la historia, con un crecimiento del 70% respecto de 2015, y explicaron casi el 7% de las exportaciones totales del país. Sin embargo, la minería representa menos del 1% del PBI argentino, a pesar de que el país concentra una porción relevante de los recursos minerales globales.
– Argentina cuenta con 310 proyectos mineros metalíferos, pero solo 26 están en producción. Si se consideran los cuatro minerales principales —litio, cobre, oro y plata—, solo el 11% de los proyectos está en fases avanzadas, lo que evidencia una amplia brecha entre el potencial geológico y su desarrollo efectivo.
– En materia de inversiones, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ya muestra impactos concretos. Según el informe de Invecq, los proyectos aprobados bajo este esquema alcanzan un monto total de 16.722 millones de dólares, de los cuales más de 6.000 millones de dólares corresponden a iniciativas mineras.
– Además, hay 5 proyectos mineros en etapa de evaluación que, de aprobarse, podrían aportar un monto adicional cercano a los 30.000 millones de dólares.
– El impacto provincial es significativo. Provincias como Santa Cruz y San Juan concentran cerca del 70% de las exportaciones mineras. En 2025, Santa Cruz lideró el ranking con 2.104 millones de dólares (40% del total), seguida por San Juan con 1.612 millones (30%).
EL COBRE, EL PRINCIPAL SALTO PENDIENTE
El cobre representa el principal salto potencial. Mientras países como Chile y Perú construyeron buena parte de su estabilidad macroeconómica a partir de este mineral, Argentina quedó prácticamente fuera de ese mercado, con producción marginal y sin capacidad de aprovechar una demanda global en fuerte expansión asociada a la electrificación, las energías renovables y la movilidad eléctrica.
En Chile y Perú, por ejemplo, las exportaciones mineras representan entre 17% y 18% del PBI, mientras que en la Argentina el sector aporta menos del 1% del producto.
Según Invecq, bajo un escenario de mayor previsibilidad regulatoria y reglas de largo plazo, las exportaciones mineras podrían más que duplicarse hacia 2030, superando los 15.000 millones de dólares anuales, y acercarse a los 18.000/19.000 millones hacia 2035, con el cobre como principal impulsor.
EMPLEO Y SALARIOS
En materia de empleo, la minería ya genera más de 120.000 puestos de trabajo directos e indirectos, con niveles de informalidad prácticamente inexistentes y salarios que son casi cuatro veces superiores al promedio del empleo privado formal. No obstante, la expansión del empleo asociada al cobre se encuentra hoy virtualmente congelada, debido a que los proyectos de mayor escala no pueden avanzar bajo el marco legal actual.
Las regiones donde se desarrollarían estos proyectos —la Cordillera, la Puna y la Meseta Patagónica— son zonas de baja densidad poblacional y escasas alternativas económicas. Allí, la minería no compite con otras actividades, sino que permite generar proveedores locales, infraestructura, capacitación técnica y arraigo territorial.
DEL POTENCIAL A LA REALIDAD
Según Invecq, el despegue sostenido de la minería argentina depende de un conjunto de factores clave que permitan reducir la incertidumbre y viabilizar inversiones de gran escala y largo plazo:
1 – Estabilidad macroeconómica
El primer pilar es la estabilidad macroeconómica. La minería requiere inversiones intensivas en capital, con horizontes de recuperación que superan los diez o quince años. En ese contexto, la previsibilidad en variables como inflación, tipo de cambio, acceso a divisas y equilibrio fiscal resulta indispensable para atraer nuevos proyectos y avanzar en los que hoy se encuentran en etapas tempranas.
2 – Reglas claras y continuidad del RIGI
El informe subraya la importancia de garantizar reglas de juego estables, en particular en lo referido al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La no modificación de sus condiciones es clave para sostener la confianza de los inversores y evitar cambios que alteren la ecuación económica de los proyectos ya anunciados o en evaluación.
3 – Rol de las provincias y federalismo productivo
Otro punto central es el respeto al rol de las provincias en la toma de decisiones. La minería es una actividad eminentemente territorial, y el informe remarca que permitir que las jurisdicciones definan sus estrategias, condiciones y marcos regulatorios resulta fundamental para viabilizar proyectos, fortalecer la licencia social y maximizar el impacto en el desarrollo local.
4 – Marco legal y Ley de Glaciares
El informe de Invecq señala que la Argentina cuenta con un marco ambiental sólido y con leyes exigentes en materia de protección de los recursos naturales, pero advierte que en algunos casos su aplicación no ha sido la más adecuada, generando incertidumbre para el desarrollo de proyectos. En particular, identifica como uno de los principales puntos críticos la definición imprecisa en la Ley de Glaciares del área periglaciar, una discusión que permanece sin resolución desde hace más de 15 años, a lo que se suma la falta de verificación en el terreno de las condiciones reales de algunas zonas declaradas como protegidas, situación que derivó en superposiciones normativas, judicialización y demoras en las inversiones. En ese contexto, Invecq plantea la necesidad de avanzar en una Ley de Glaciares que brinde certidumbre jurídica, establezca criterios técnicos claros y verificables y reduzca la discrecionalidad, permitiendo compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo responsable de la actividad minera.

