Miguel López, intendente de Río Senguer: «mi trabajo es hacer lo imposible para que los sueños de todos se hagan realidad»
A través de su cuenta personal de Facebook, el intendente de Río Senguer, Miguel López, escribió una interesante reflexión acerca de los tiempos actuales de la política y la vida social.
«Me gustaría recordar en esta oportunidad que los gobiernos contemporáneos comprometidos tenemos que hacer frente a la crisis universal de la razón. Cuando la voz de la razón es débil, todo peligra: peligran la libertad, la soberanía, y por sobre todo se pone en riesgo la paz social.
Hoy es oportuno reflexionar sobre la importancia de la libertad y la fuerza de las ideas, por eso creo que puedo decir con claridad que mi vida pública ha estado guiada por unos principios y unas ideas similares a las que dan vida a la democracia.
Desde muy joven me interesé por la vida pública y por la acción política. Hace más de veinticinco años decidí implicarme activamente en la vida política de mi pueblo, que por entonces, como toda la Argentina, acababa de recuperar su libertad, volvíamos de la dictadura, migrábamos de un gobierno ´de Hecho´ a un gobierno ´de Derecho´. A lo largo de estos años he tenido el privilegio de servir a Río Senguer en distintos puestos y responsabilidades, y el honor de ser el Intendente actual.
Desde entonces me dedico a promover los mismos valores y principios que basaron mi actuación pública, convencido como estoy de que uno de los grandes retos al que se enfrenta el mundo civilizado hoy en día es precisamente el de ganar la batalla de las ideas, y persuadido de que el poder político constituido sólo puede considerarse legítimo si reconoce, respeta y ampara los derechos y libertades de la persona, de todas las personas, sin importar su sexo, su raza, sus creencias religiosas, de su herencia cultural o de su situación económica o sus ideologías políticas.
Quiero contarles que no hay futuro si uno no desea, sueña o percibe algo. Todas las cosas ocurren porque alguien las imaginó antes. Desde que era joven, igual que muchos de los que hoy vivimos y creemos en Senguer, siempre soñamos con un pueblo digno, amplio, inclusivo, con sueños y con calidad de vida para todos.
Hoy, que me toca representar la voluntad popular, y mi trabajo es hacer lo imposible para que los sueños, de todos, se hagan realidad, pienso que más allá de los límites de la Unidad Popular hay muchos vecinos que están junto a nosotros. Hay otros sin domicilio político, y algunos más que, teniéndolo, no pueden olvidar ni los principios, ni las ideas, y por eso yo los llamo fraternalmente, limpiamente, a trabajar por el Senguer Nuevo y por El Pueblo Mejor. Tenemos un compromiso y lo vamos a cumplir: acatar el derecho de opinión, el derecho a crítica. Y de aquí les contesto a los dirigentes opositores -tan inquietos- que el Gobierno del pueblo respetará a los que disientan de él. No nos inquieta la crítica, lo único que exigimos es que ella se realice dentro del contexto jurídico y democrático que la actualidad nos permite».


